Microsoft debe su éxito como empresa a la alianza que firmó, cuando apenas contaba con 16 personas, con IBM, por entonces un gigante mundial, para distribuir en la gran mayoría de ordenadores personales un programa creado por Bill Gates y compañía: el MS DOS. Por otro lado Facebook, del que ya hemos hablado en otras ocasiones, se creó en el año 2004 y no fue un distribuidor ya consagrado el que le dio alas, si no sus propios usuarios, que necesitaban de otros usuarios, si querían dar sentido a la nueva red social.
Facebook y Microsoft. Son ejemplos de empresas cuyo éxito es tan grande que nos los imaginamos como monstruos, que además de devorar a grandes dentelladas el mercado, lo hacen de forma rápida. El resto de las empresas, en su empeño por copiar modelos, piensan que si no consiguen el mismo éxito es que algo se les escapa.
Nada más lejos. Cada empresa y cada mercado tienen sus tiempos de espera.
En mi primer escrito hablaba de tiempos en los que parece que los éxitos no son éxitos si no se han conseguido rápidamente y son esas prisas las que hacen que muchas campañas no tengan el resultado que querían sus responsables comerciales.
En una ocasión un chico le preguntó a la chica que le gustaba si quería un ramo de flores, ella contesto que sí… y antes de que terminara la frase el chico corría a una floristería a comprarle un ramo de rosas. Ella siguió con su frase: “…si, si son de papel, pues no me gusta ver morir a las flores naturales”.
En "Trátame mejor" escribí acerca de la importancia de cuidar y mimar al usuario. Y tan importantes es mimarle como no atosigarle.
Una estrategia a medio plazo es la escucha paciente de un cliente.
Una empresa se nutre de dos tipos de clientes, los clientes que la mantienen y los clientes que la hacen crecer.
El primer tipo de cliente es el que vio nacer a la empresa, el que compra según las estrategias a corto plazo, el que no exige grandes esfuerzos, el que ayuda a la empresa a cubrir los costes. Este tipo de cliente es el que tiende a desaparecer.
El segundo tipo de cliente es el que hay que escuchar, el que con el tiempo te ayudará a mantenerte. Es el que te dirá qué es lo que quiere el mercado y cómo quiere que se lo des. Es el que te ayudará a diseñar nuevos productos, nuevas campañas, el que te hará crecer, el que te mantendrá en un futuro.
Este cliente es el que hoy has de estudiar en una estrategia a medio plazo, el que hoy habrás de empezar a conquistar. El que, como decía en mi anterior escrito, tendrás que empezar a tratar mejor.
Toda empresa ha de nutrirse de estrategias a corto y a medio plazo, siendo estas últimas las más importantes, las que han de realizarse de forma pausada, sin prisas.
Que pases un buen día.