viernes, 13 de abril de 2012

El tamaño sí importa

Podría afirmar que el mercado cada vez está más saturado de productos destinados a satisfacer nuevas necesidades creadas o rescatadas de la mente del consumidor, pero como el adjetivo “saturado” tiene, la mayoría de las veces, una connotación peyorativa, mejor diré que hoy en día es muy difícil encontrar una necesidad que no pueda ser cubierta por un producto en concreto.
El problema - si alguien lo quiere ver así - no es la cantidad de productos destinados a satisfacer nuestras necesidades, sino la cantidad de productos similares existentes para satisfacer una misma necesidad. Productos muy parecidos en calidad, prestaciones y precio en los que la única diferencia  para el consumidor es la marca.
Cómo  hacer que una marca sea la escogida por el consumidor, puede deberse a un montón de factores. De potenciar cada factor se ocupan las distintas disciplinas del marketing.
Pero para aquellos profesionales de marketing o para aquellas empresas con menos recursos, o que teniéndolos buscan la forma más efectiva de incrementar su imagen de marca, hay una manera sencilla e históricamente muy efectiva.
El tamaño.
El tamaño siempre ha importado. En el anterior artículo os argumentaba las razones por las que de todos los sentidos,  el de la vista es el más influyente a la hora de estimular al consumidor hacia la compra de nuestro producto.
El tamaño importa y cuanto más grande a la vista mejor.
Hace tiempo acudí a una conferencia sobre la importancia del tamaño a lo largo de la historia y en las diferentes culturas. Era una charla que nada tenía que ver con el marketing. Las personas de las sillas de al lado eran en su mayoría antropólogos, sociólogos e historiadores.
La Venus paleolítica con su anatomía exageradamente desarrollada, las grandes pirámides egipcias, el gran coliseo romano, las imponentes catedrales góticas, son solo algunos de los ejemplos de la importancia del tamaño en la sociedad a lo largo de los siglos.
La altura de los grandes rascacielos, las grandes infraestructuras e incluso la media de la estatura humana son ejemplos actuales de lo mucho que significa para nosotros el “cuanto más grande mejor”.
Cómo ya argumenté en el anterior artículo, debemos utilizar el impacto visual como eje de nuestras comunicaciones, utilizando en éstas una imagen original, un slogan sencillo y una asociación de ideas clara.
Y a la pregunta, que entonces os lancé, de cómo conseguir el impacto visual en nuestra comunicación, he de responder que  la marca sólo quedará resaltada de entre todas las de la competencia por el tamaño. ¿Se han fijado que en los nuevos modelos del fabricante de coches Mercedes Benz, la estrella, símbolo de su marca, ahora es más grande que antes?
Os sorprenderíais de los resultados que obtiene, en cuanto a ventas se refiere, el simple aumento del espacio destinado para la impresión del logo o del nombre de la marca sobre el envoltorio o packaging del producto.
La próxima vez que vayáis al supermercado, observen cómo los nombres de las marcas ocupan un gran espacio en el envase del producto. Y cuanto más conocida es la marca más grande son sus rótulos en el envase.

Que pases un buen día.

No hay comentarios:

Publicar un comentario